¿ Cómo nos afecta el cambio de estación del verano al otoño?

¿ Cómo nos afecta el cambio de estación del verano al otoño?

la llegada del otoño

Las largas tardes soleadas de verano y las altas temperaturas dan paso a los días cortos, con menos luz y al frío. La bajada en la intensidad de la luz puede producirnos la sensación de relajación, también nos trae tristeza y melancolía.

Todos estos cambios que nosotras sentimos, también les afectan a nuestros bebés, además, las primeras semanas los días suelen ser más cálidos y al atardecer se produce un brusco descenso de los termómetros que nos pilla de imprevisto cuando estamos de paseo con los pequeños.

Por eso, la llegada del otoño, aunque aún no haga demasiado frío, supone para los bebés el paso de una estación en la que han pasado todo el día sin apenas ropa, algo muy cómodo para ellos, a dormir con un pijama con mangas, salir a pasear con calcetines o patucos e incluso una mantita por encima que intenta quitarse con los pies continuamente

La llegada de los terribles mocos

la llegada del otoñoTambién suele coincidir con el inicio de la guardería y ambas cosas contribuyen a que se pongan malitos y empiecen los temidos mocos y los resfriados. Algo que por otra parte no es nada malo y les inmuniza y protege frente a otras posibles enfermedades que pudieran tener. Por lo tanto, no hay que asustarse sino más bien prevenir en la medida de lo posible que la llegada del otoño afecte a nuestro bebé:

  1. Evita los cambios bruscos de temperatura.

Sal a pasear a ultima hora de la mañana o a primera hora de la tarde, para que no note los cambios tan acusados de temperatura.

  1. Lleva siempre una manta o arrullo

Igual que llevamos un bolso con pañales, toallitas, ropa por si acaso, pues lo ideal es que llevemos también algo para taparlo si baja la temperatura una muselina o mantita.

  1. Vísteles con capas de ropa fina para poder quitar o poner según suba o baje la temperatura y con prendas de fibras naturales que transpiren bien. Pero no lo abrigues en exceso, para saber si el bebé tiene frío basta con tocar su naricita o para saber si tiene calor controla su temperatura en la nuca o cuello. 

     4. Y que placer portearlos, llevarlos pegaditos a ti, que sentir más bonito para los dos, mamá/ papá y bebé. Y en esta epoca que ya no hace tanto calor es mucho más agradable, disfruta del momento.

          Feliz crianza!!

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